viernes, 13 de agosto de 2010

¿Te amo más que a mi vida?



Te amo más que a mi vida. Eso es lo que estaba cantando un día de tantos en la reunión de la congregación. Después recapacité un poco y me di cuenta que realmente eso no se cumple en mi vida. Siento que como cristianos a veces nos dejamos llevar por las canciones de moda sin profundizar como debieramos, en lo que estamos cantándole a Dios.

No quiero sonar insensible, por el contrario quisiera poder llegar al día en que pueda cantar esa estrofa de todo corazón, pero delante de Dios no puedo mentir pues Él me conoce mejor que nadie. El sabe que no tengo todavía el nivel de fe para decir que prefiriría morir, renunciar a todo u olvidarme por completo de mis sueños y anhelos por seguirlos solo a Él. Por supuesto que Dios no nos pide eso, al menos no de primera entrada, Dios creo yo, no es caprichoso; claro que desea todo nuestro corazón, pero no lo desea de manera forzada. Talvez es por eso que cuando leemos el pasaje del joven rico, el que se presenta delante de Jesús preguntándolo que más le faltaba, sentimos que Jesús fue, si me perdonan el coloquialismo, "concho". Vende todo lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme.

Hay muchas personas que toman este pasaje para leer solo la parte de que como cuesta que un rico entre al Reino de los Cielos, pero quien se considera muy aprobado en este aspecto es porque nunca ha estado en la posición del joven rico. Fácil es dejarlo todo cuando se tiene poco. No estoy defendiendo el tener riquezas y tener la confianza en ellas, solo digo que debemos ser humildes de corazón y desconfiar totalmente de nosotros. Engañosas son las intenciones de nuestro corazón. Para los que seguimos a Dios y queremos crecer en Él, sabemos que esto es una escuela en la que se avanzaen la medida de nuestra disposición y sobre todo en la misteriosa soberanía de nuestro Padre.

lunes, 3 de mayo de 2010

Preludio

Hace meses vengo dándole vuelta a la idea de comenzar un blog para externar mis pensamientos más profundos acerca del camino que sigo; pensamientos de gratitud, de afirmación, de duda, de disguto, contentamiento, en fin todo aquello que vivo en esta grandiosa aventura de aprender a conocer al creador de todo lo que existe.

Puede que algunos temas sean controversiales pero la idea no es crear polémica entre creyentes ni nada por el estilo. Se que muchos "bloguistas" tienen esa intención en sus blogs, y en parte no está mal, pero hablo con sinceridad que ninguno de mis artículos van dirigidos con esa intención, sino que quiero ser abierto de corazón. Quiero registrar de una manera transparente como considero que son ciertas cosas, externándolas sin tener un complejo mesiánico como dueño absoluto de la verdad. Todos somos criaturas imperfectas con muchos errores y por tanto propensos a creer y enseñar algo que no es correcto. Por eso considero que es sano aprender a discutir abiertamente los temas de la vida cristiana; para practica lo que se enseña en muchas congregaciones de que tenemos que romper esquemas.

Dedico este blog a mi Señor, Padre amado en el cual confío y deposito mi esperanza; porque a pesar de que le he fallado tantas veces tengo la seguridad de que El no se ha cansado ni por una millonésima de segundo de continuar su obra perfeccionadora en mi vida. Si en algún momento puedo decir que he alcanzado cierto grado de conocimiento y sabiduría, es porque su santa presencia por su Espíritu Santo me ha guíado en amor a buscarle por gracia y misericordia suya.

Te pido Señor mío que este blog sea usado primeramente para acercarme más a ti, para tener un tiempo de reflexión acerca de tu ser que es tan inmensurablemente misterioso. Te pido perdón si en algún momento escribo algo con una actitud prepotente; guárdame de mi soberbia y guíame para amarte a ti con toda mi fuerza, alma y corazón, y amar a mi hermano que como yo es imperfecto, pero que de todo corazón anda en busca de agradarte a ti.

"estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús." Filipense 1:6